No tengo tiempo para nada
Un empresario me llama para decirme que no puede hacer coaching ahora porque está a tope, tiene muchas reuniones y no dá para más. Yo además sé que le va regular, ha tenido problemas y se la ha ido algún directivo clave.
Yo le diría que todas esas penalidades son en realidad buenas razones para comenzar un agresivo programa de coaching empresarial, porque sólo la visión y el know-how externo le hará salir del torbellino en que se encuentra metido, analizar, recapacitar, serenarse y planificar.
¿Cierto?
Saludos, Fausto